Mis libros, con sus portadas
(¿no tienes paciencia? ver ya)
Mis libros de Amazon →
Cuando descanso de construir lenguajes y planetarios, leo sobre absolutamente todo lo demás. Junté mis 735 libros comprados en Amazon —448 físicos y 287 en Kindle— y los pasé por un clasificador que les pone categoría según el título. El resultado es un retrato bastante fiel de mis obsesiones. Esto es lo que dicen los números.
La ciencia gana, y por mucho
La categoría más grande es Ciencia y naturaleza: 143 libros, casi uno de cada cinco. Biología, física, química, astronomía, matemáticas, evolución, genética… todo lo que intenta explicar de qué está hecho el mundo y cómo funciona. Si tuviera que defender una sola estantería ante un incendio, sería esta.
Justo detrás viene la Historia, con 112 títulos (15%): imperios, la Edad Media, Roma, Egipto, civilizaciones enteras. Me importa de dónde venimos casi tanto como de qué estamos hechos, y la proporción lo confirma: ciencia e historia juntas son más de un tercio de todo lo que compro.
El lado artístico y el técnico
Sorprende —o no— que la tercera categoría sea Arte y diseño, con 75 libros (10%): dibujo, ilustración, caligrafía, encuadernación, tipografía. Es la prueba en papel de esa vena que confieso en la portada: siempre he querido dibujar, y aunque no he empezado, sí me he comprado media biblioteca sobre cómo hacerlo.
Después, Programación con 60 libros (8%). Menos de lo que esperarías de alguien que se inventó un lenguaje, y hay una razón: los libros de programación suelen acabar regalados. Los compro, los exprimo y los paso a quien les vaya a sacar más partido, así que es muy posible que a estas alturas no me quede ya ninguno físicamente en casa: lo que cuenta el contador son compras, no lo que sigue en la estantería.
La cola larga
El resto se reparte en categorías más pequeñas pero muy mías: Literatura y ficción (39), Idiomas (37, sobre todo ruso y gramáticas), Mitología y clásicos (19) y Mente y salud (16, donde se cuela mi gusto por la anatomía y lo forense).
Y una confesión metodológica: 234 libros (casi un tercio) caen en «Otros». No es que no tengan tema —es que el clasificador solo mira palabras clave del título, y muchos títulos buenos no se dejan etiquetar a la primera. Esa cifra es, más que un cajón de sastre, la medida honesta de lo tosca que es mi heurística.
Y esto es solo la punta
Importante: estos 735 son únicamente los de Amazon, que son los que tengo exportados y limpios. Fuera de la cuenta queda un montón de libros comprados en librerías locales —de segunda mano, de viaje, de impulso— que todavía no he inventariado. Cuando los sume, la biblioteca real pasa cómodamente de los 1000 títulos. Lo que ves aquí es solo la parte que ya tiene los datos en orden; el resto sigue esperando su turno en las estanterías de verdad.
Cómo está hecho
Nada de esto está escrito a mano. Las categorías, las portadas y todas las cifras de arriba se generan en el build a partir de los datos reales: cuando compro un libro nuevo y actualizo el archivo, la página —y cada recuento— se actualizan solos. Es una pequeña tubería de datos disfrazada de estantería.
Para verlo entero
Las portadas, el buscador y el recuento completo: